Si el robot llega a la base pero el indicador de carga no se enciende, empieza por los contactos metálicos. Si ni siquiera reacciona al tocarlo, el problema puede estar en la base o en una batería completamente descargada.
Contactos de carga sucios
Es la causa más habitual. Limpia con un paño seco los contactos metálicos tanto de la base como de la parte inferior del robot: la oxidación o los restos de hierba acumulados impiden el contacto eléctrico aunque el robot esté físicamente bien colocado. Comprueba también que el robot queda perfectamente encajado y no ladeado sobre la base.
Base sin corriente
Comprueba el enchufe, el cable de alimentación de la base y que el indicador luminoso de la base (si lo tiene) está encendido. Un corte de corriente reciente, un plomo saltado o un cable dañado por roedores en el jardín son causas frecuentes que no tienen nada que ver con el robot en sí.
Batería agotada del todo
Si el robot lleva mucho tiempo sin usarse y la batería ha llegado a 0% durante semanas, algunas baterías de litio entran en un modo de protección del que cuesta salir. Consulta la guía de duración de la batería y, si el robot lleva más de 3-4 años de uso, valora si toca cambiarla antes de descartar el robot entero.
Cuándo llamar al servicio técnico
Si contactos limpios, base con corriente confirmada y batería relativamente nueva no resuelven el problema, es momento de contactar con el servicio técnico de la marca: puede ser un fallo del cargador interno o de la placa del robot, algo que no se soluciona en casa.