El cable perimetral no lleva corriente eléctrica de verdad: transmite una señal de baja frecuencia que el robot detecta para saber dónde está el límite del jardín. Un trazado mal pensado no rompe el circuito, pero sí genera zonas donde el robot se comporta de forma errática, gira antes de tiempo o se queda parado.
Distancias correctas a bordes
20-30 cm de bordes duros (muros, bordillos, vallas), 30-40 cm si hay plantas o macizos que puedan crecer hacia la zona de corte. Menos distancia de la recomendada hace que el robot golpee obstáculos al girar; más distancia deja césped sin cortar en el borde.
Curvas y radios mínimos
Cada fabricante especifica un radio mínimo de curvatura (normalmente entre 1 y 2 metros): curvas más cerradas que ese radio hacen que el robot pierda la trayectoria y quede atascado en la esquina. Si el jardín tiene una forma muy irregular, es mejor suavizar el trazado del cable aunque eso reste un poco de superficie útil.
Zonas prohibidas e islas
Para aislar un elemento dentro del jardín (un árbol, un estanque, un parterre), el cable se lleva en un bucle cerrado desde el perímetro principal hasta rodear el obstáculo, y vuelve por el mismo camino sin cruzarse consigo mismo. Los dos tramos de ida y vuelta deben ir pegados y paralelos: si se separan, el robot puede interpretar mal la señal en ese punto.
Por qué el robot pierde la señal
Las causas más habituales: cable cortado o pelado por un golpe de cuchilla, conexión floja en la base, o cable demasiado cerca de una estructura metálica que interfiere en la señal. Si el robot se para siempre en el mismo punto del recorrido, revisa primero ese tramo concreto de cable antes de sospechar de un fallo del propio robot. Consulta la guía de qué hacer si el robot no encuentra la base si el problema es específicamente al volver a cargar.
El tendido del cable, paso a paso, está en la guía de cómo instalar un robot cortacésped.